Si vives en una zona con radón, lo normal es querer saber cuánto hay en tu casa. La buena noticia es que medir el radón en casa es sencillo. La mala es que un medidor mal colocado o una medición demasiado corta te pueden dar un dato que no sirve. Aquí te contamos cómo hacerlo bien.
Si todavía no sabes si tu pueblo está en zona de radón, empieza por este artículo con el mapa de Cáceres, Badajoz y Salamanca.
El radón es un gas radiactivo natural que sale del terreno. No se ve, no huele y no produce ningún síntoma que te avise. Se cuela por la solera, las grietas y los pasos de tuberías, y se acumula en las estancias cerradas, sobre todo en plantas bajas y sótanos.
No hay forma de saber cuánto radón tienes mirando tu casa. Solo midiendo.

Hay dos grandes familias:
Los dos sirven, para cosas distintas. El electrónico es ideal para saber en qué punto estás y decidir si tienes que actuar. Es el tipo de medidor de radón que ofrecemos en Eccoaisla. El detector de laboratorio es el que vale para un informe oficial, como el que se exige a los negocios.
El radón no es constante: sube y baja según la hora, la ventilación, la temperatura, la lluvia o la presión. En vivienda suele haber más en invierno y por la noche, con la casa cerrada y la calefacción encendida.
Por eso:
Para una vivienda, lo razonable es medir varias semanas seguidas con la casa en uso normal, sin ventilar más de lo habitual «para la prueba». Así sabes cuál es tu nivel real del día a día.
Aquí es donde más errores vemos. Las pautas que se siguen en las mediciones oficiales (IS-47 del CSN) sirven también en casa:
Evita la cocina y el baño: la ventilación y la humedad alteran el resultado.

El radón se mide en becquerelios por metro cúbico (Bq/m³):
Si tienes un medidor electrónico, fíjate en la media de todo el periodo, no en los picos de una noche concreta.
Un resultado alto no significa reformar la casa. Lo más habitual es ventilar o despresurizar el espacio bajo el suelo para que el radón salga al exterior antes de entrar en la vivienda. Es una instalación rápida y limpia.
Un aviso: una lámina antihumedad no sirve contra el radón. Hace falta un material con propiedades específicas para este gas, o un sistema que lo extraiga.
En Eccoaisla llevamos más de diez años solucionando problemas de aislamiento y humedades sin obras, y aplicamos la misma forma de trabajar al radón. Si tu casa sale bien, te lo decimos y no te vendemos nada.
Si tu negocio está en planta baja o sótano de un municipio de Zona II, la medición es obligatoria desde junio de 2024 (RD 1029/2022, art. 75.1.c). En ese caso tiene que hacerla un laboratorio acreditado (UNE-EN ISO/IEC 17025), siguiendo la IS-47.
Un medidor propio no vale como informe oficial, pero sí es muy útil antes: te dice si tienes un problema, lo corriges, y cuando haces la medición oficial ya sale baja.
Varias semanas como mínimo, con la casa en uso normal. Las mediciones oficiales para negocios duran al menos tres meses entre octubre y mayo.
En la planta más baja que uséis, en la estancia donde más tiempo pasáis, entre 50 cm y 2 m de altura, a más de 30 cm de las paredes y lejos de ventanas y radiadores.
La normativa española fija 300 Bq/m³ de media anual como nivel de referencia. La OMS recomienda 100 Bq/m³.
No. La medición oficial la hace un laboratorio acreditado. El medidor sí sirve para saber antes si tienes un problema y corregirlo.
Empieza por saber. Pide tu medidor y te llamamos: te explicamos cómo colocarlo, lo mides tú y, cuando tengas el dato, te asesoramos. ¿No sabes si tu pueblo está en zona de radón? Compruébalo aquí.
El radón no se ve, no huele y no avisa. Por eso la pregunta que más nos hacen no es «qué es el radón», sino otra mucho más directa: ¿hay radón en mi pueblo?
La respuesta corta es que hay un mapa oficial de zonas de radón por municipio que te dice cuánto riesgo tiene tu municipio. La respuesta completa es que ese mapa te dice el riesgo de la zona, no lo que hay dentro de tu casa. Te explicamos las dos cosas.
El Código Técnico de la Edificación (CTE, documento básico DB-HS6, aprobado por el RD 732/2019) incluye un Apéndice B con la lista de municipios españoles clasificados según su potencial de radón. Esa clasificación se hizo a partir de las mediciones del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
Hay dos categorías:
Si tu municipio no aparece en ninguna de las dos, no significa que tu casa esté libre de radón. Significa que la zona tiene menos probabilidad. El radón depende mucho del terreno que hay justo debajo de cada edificio y de cómo está construido.
Contados sobre el Apéndice B del CTE:
| Provincia | Zona II (mayor potencial) | Zona I |
|---|---|---|
| Cáceres | 189 | 19 |
| Badajoz | 86 | 57 |
| Salamanca | 139 | resto de los clasificados |
En la provincia de Cáceres, 189 municipios están en Zona II: aproximadamente ocho de cada diez de la provincia. Es una de las cifras más altas de España, y tiene una explicación geológica: el radón sale de la desintegración natural del uranio que contienen rocas como el granito, muy presente en el norte de Extremadura y en el sur de Salamanca.

Zona II (mayor potencial):
Zona I: Badajoz capital, Almendralejo, Coria, Salamanca capital, Ledesma, La Alberca.
¿No ves el tuyo? Escribe tu pueblo en nuestro buscador y te dice al momento en qué zona está. También puedes verlo en el mapa municipio a municipio.
Depende de quién seas.
Si es tu vivienda, hoy no hay una obligación legal de medir una casa ya construida. La obligación del CTE se aplica a la obra nueva y a las reformas, que deben incluir protección frente al radón según la zona. Pero que no sea obligatorio no quiere decir que no importe: el radón se acumula sobre todo en plantas bajas y sótanos, en las estancias más cerradas, y la exposición se suma día a día.
Si tienes un negocio, la cosa cambia. Desde junio de 2024, el RD 1029/2022 (art. 75.1.c) obliga a los titulares de centros de trabajo en planta baja o sótano de los municipios de Zona II a medir el radón. Lo desarrolla la Instrucción IS-47 del CSN (BOE de 1 de mayo de 2025): medición de larga duración, con detectores de un laboratorio acreditado, e informe integrado en la evaluación de riesgos laborales. Si tu local está en un bajo de Cáceres, Plasencia o Mérida, esto va contigo.
El radón se mide en becquerelios por metro cúbico (Bq/m³). La normativa española fija un nivel de referencia de 300 Bq/m³ de media anual (RD 1029/2022, art. 72), tanto para viviendas como para lugares de trabajo. Por encima de ese nivel, hay que actuar.
La Organización Mundial de la Salud va más allá: recomienda que el nivel de referencia sea de 100 Bq/m³ y que, si no es posible, no pase de 300. La OMS considera el radón una de las principales causas de cáncer de pulmón, y su riesgo es mucho mayor en fumadores.
El mapa es una probabilidad estadística por municipio. Dos casas de la misma calle pueden dar resultados muy distintos por:
Por eso la única forma de saber cuánto radón hay en tu casa es medirlo. En el siguiente artículo te explicamos cómo medir el radón en casa y dónde poner el medidor para que la medición sea fiable.
Tiene solución, y no hace falta levantar la casa. La forma más habitual es ventilar o despresurizar el espacio bajo el suelo para que el gas salga al exterior antes de entrar en la vivienda. En Eccoaisla llevamos más de diez años resolviendo problemas de aislamiento y humedades sin obras, y el radón se trata con la misma filosofía.
Y si sale bien, te lo decimos y no te vendemos nada.
No necesariamente. Significa que la probabilidad es mayor. Solo una medición en tu casa te dice el nivel real.
Tampoco es seguro. La clasificación es por municipio, pero el radón depende del terreno de cada edificio. Si vives en planta baja o tienes sótano, medir sigue siendo buena idea.
En una vivienda ya construida, no. La obligación del CTE es para obra nueva y reformas. Sí están obligados los centros de trabajo en planta baja o sótano de municipios de Zona II.
300 Bq/m³ de media anual (RD 1029/2022). La OMS recomienda no pasar de 100 Bq/m³ cuando sea posible.
¿Quieres salir de dudas? Consigue tu medidor de radón: lo pones en casa, lo mides tú y te asesoramos con el resultado. Si hace falta, lo reducimos sin obras.
